viernes, 13 de noviembre de 2015

EROS ELECTRÓNICO

El eros electrónico
Román Gubern
Gubern realiza un fuerte crítica a la realidad del universo audiovisual. Para el autor, la relación mediada por la tele entre el ojo humano y la sociedad, se ve afectada a a través de la manipulación de los sentimientos.
El libro cuenta con 7 capítulos, mismos que están ordenados cronológicamente dependiendo del impacto que éste creó en la historia de los medios de comunicación masivos.

1 De la caverna a la electrónica 2 La cultura del espectáculo
3 El nuevo paisaje audiovisual
4 De la inteligencia a la emoción 5 La red emocional

6 La hogarótica y las estrategias del erotismo 7 Los paraísos icónicos
El título y la portada del libro nos expresan la comercialización de la comunicación -abuso del erotismo- que es justamente de lo que Gubern muestra total desacuerdo del complejo universo audiovisual.
El autor comienza hablándonos de la evolución del hombre, en donde describe a éste en sus inicios como grandes y corpulentos cazadores, con las características necesarias para sobrevivir a la realidad a la que se enfrentaban; al evolucionar se presenta una disminución en las proporciones físicas, a esta la llama “sociedad del conocimiento”, ya que también se presenta una disminución en le tamaño del cerebro.
Este desarrollo se produce por medio de la tecnología, biosedentarismo, afectando el plano físico, intelectual y emocional, dando paso al homo-informaticus.
La evolución que el hombre desarrolla se debe a la evolución cultural, es decir, el medio de adaptación dirigido por el hombre, que fue provocado por la anticipación de los peligros potenciales.
El punto de partida de lo que Gubern llama “ocio electrónico” tiene su origen con la aparición de la frecuencia modulada y la posibilidad de comprar disco y toca discos a bajo precio. Esto se debe al desarrollo de industrias culturales al terminó de la Segunda Guerra Mundial, misma que trae consigo la disminución de la jornada laboral. Con estos cambios el hombre se topa con tiempo libre en el que: se relajan, buscan entretenimiento y desarrollo de personalidad. Esto trae consigo diversos problemas en la sociedad como: el vandalismo, alcohol y drogas.
Del otro lado del mundo, en España, durante los años sesenta los espacios de baile con música en vivo se convirtieron en discoteca, creando áreas para las subcultura y nuevos efectos audiovisuales.
El autor divide a la audiencia en dos grandes grupos: tele espectador condicional- que se refiere al sector mas vulnerable de la sociedad-, el segundo sector es el del tele espectador selectivo, que son quienes deciden lo que van a observar formando un criterio de interés personal. Esto último nos confirma que el público no es una masa indiferenciada, sino que es segmentable de acuerdo a la cultura e intereses.
Esto provocó la aparición de los videoclips en la tele, Gubern señala esto como un insulto al cine de vanguardia, ya que solo usa recursos de imágenes persuasivas, lo que provoca el erotismo en el consumismo. Esto para un segmento de la juventud, el más consumista y estereotipado por modas, le fascina esta clase de efectos audiovisuales, mismo que seducen e hipnotizan hasta llegar al punto de sólo saciar la ansiedad de compra del producto anhelado.
Por otro lado también podemos observar el consumismo en los anuncios publicitarios y las telenovelas. A pesar de estar regulados los anuncios proyectados constituyen micro- historias y procesos por los cuales excitan los deseos de la audiencia, siendo esta una muestra al deseo de convertir al ciudadano en consumidor, mostrando en todos un mensaje erótico, con la intención de presentar publicidad persuasiva y sugestiva.
Además de crear los deseos mencionados con anterioridad, lo que llevará a todos los televidentes a comparar sus vidas como monótonas y grises, la televisión y otros medios han dado lugar a patologías, que se derivan de una preocupación de la imagen propia, la cual se ha ido desarrollando en la sociedad con la fabricación de los estereotipos del “cuerpo ideal”, esto le abrió paso a enfermedades crónicas como: anorexia, bulimia, etc. estas orilladas a la búsqueda de la estética corporal. Todo esto no crea escaparates de deseos.
Todo esto nos ha llevado a pensar que el legitimador de los géneros existentes es el mercado, formado una crisis de identidad tanto de los medios de comunicación como del propio hombre; sin embargo, es muy importante recordar que no siempre lo comercial es lo mejor, hablando desde cualquier perspectiva.
Esta realidad en el abuso televisivo creció de manera exponencial, lo que lo llevó a que se concentrara todo en manos de los norteamericanos, esto orilló a la fusión de empresas dando como resultado macroempresas audiovisuales, lo que provoco la globalización, pero al mismo tiempo una banalización cultural entre los países. El ejemplo mas claro y representativo es el de Time con Warner, sumándole la integración de CNN en 1996.
Siendo este el contexto el norte de EEUU fabrica efectos económicos, industriales y culturales sobre otros países, lo cual crea preocupación en el autor, creándole la idea de formar una nueva estructura sobre el ecosistema cultural. Dicha reestructuración debería llevarnos a una sociedad con conocimiento y con capacidad de reflexión, capaz de reaccionar ante las manipulaciones que hoy no somos capaces de percibir.
La hiperinflación informativa, y el exceso audiovisual desinformar, banaliza y estimula a la estrategia empresarial, la cual nos seguirá conduciendo al consumismo y manipulación de sentimiento, creando una diversidad de canales de lo mismo formando una barrera entre la realidad y lo que percibimos a través de los medios de comunicación.
Concluyó de que el desarrollo de la sociedad humana, se ve involucrado en diversos factores, principalmente afectados por los avances tecnológicos, en los que nos transformamos en seres que solo buscan saciar deseos materiales y superficiales, esto nos lleva a no valorar ni cuidar nuestro tiempo, además de banalizar la cultura y el arte, creando un ente humano electrónico.
Por otro lado se ve beneficiada la economía capitalista, ya que mediante este fenómeno da lugar a macroempresas, que fabrican una perspectiva falsa de diversidad de canales, mostrando el mismo contenido en todo elemento audiovisual. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario